SavHotel Mantegna,
Padua
Ocho meses de obra. Ni un día de cierre.
8 meses / 190 habitaciones / 0 días de cierre
Una intervención en un establecimiento que siguió trabajando cada día: las habitaciones, los pasillos, la recepción y el restaurante.
La intervención
en cifras.
Noviembre de 2025 – junio de 2026. Un establecimiento de 190 habitaciones distribuido en 13 plantas, diez de ellas de alojamiento, en funcionamiento durante toda la obra.
No un revestimiento.
Un sistema.
En los pasillos del SavHotel Mantegna, IconicWall no se eligió como acabado decorativo.
Detrás de esas superficies están los patinillos de registro de las instalaciones de las habitaciones: paredes que deben poder abrirse, y volver a abrirse, durante toda la vida del edificio.
Nueve paneles por planta, en diez plantas de alojamiento. Noventa en total.
La elección se decide en la segunda intervención, no en la primera
Las alternativas valoradas fueron el alicatado y el pladur. La comparación cubrió la practicidad y el coste, y en coste las soluciones se equivalían.
La diferencia apareció en lo que pasa la segunda vez. Con el alicatado, cada acceso al patinillo es una demolición; con el pladur, corte, masillado y repintado. Con el panel basta con retirarlo, intervenir y volver a colocarlo.
Sin polvo en los pasillos. Sin molestar a los huéspedes.
Precisión antes de la colocación
Antes de la instalación definitiva, la posición de los paneles se verificó con plantillas de montaje específicas.
Las plantillas permiten controlar alineaciones, cotas y repetibilidad antes de fijar nada.
En diez plantas de alojamiento, la precisión no es un detalle estético: es el método que mantiene el sistema coherente de un pasillo a otro.
Una planta en cuatro horas, entre dos
Nueve paneles, cuatro horas, dos operarios: ocho horas-hombre por planta. Una planta se abre y se cierra el mismo día.
No es una promesa general. Es el resultado de esta intervención concreta, logrado con proyecto, plantillas de montaje y una secuencia de colocación controlada.
Y explica por qué los ocho meses no son un dato de productividad: el tiempo de trabajo es corto — lo que fijó el calendario fue cuántas habitaciones se podían liberar cada vez.
Antes y después,
en el mismo pasillo.
La comparación se hace con dos vídeos que recorren el mismo pasillo: antes y después de la instalación de IconicWall.
Por qué el hotel
nunca cerró
No es mérito del sistema. O mejor dicho: no sólo.
La obra fue según lo previsto porque la previsión era buena. La programación corrió a cargo del jefe de obra del establecimiento y fue ejemplar; nuestra aportación fue respetarla sin desviarnos, durante ocho meses.
El resultado es que ninguna zona llegó a cerrarse. Ni las habitaciones, ni los pasillos, ni tampoco la recepción y el restaurante, renovados mientras el hotel seguía recibiendo huéspedes.
Además de los pasillos, se intervinieron las puertas y los armarios de las 190 habitaciones, las puertas de servicio de la primera y la última planta, las puertas de acceso al restaurante y las grandes puertas correderas de la sala.
Es también el límite de este caso, y conviene decirlo: un resultado así depende de una variable que no es nuestra. Donde no hay programación, o no se respeta, ningún sistema la sustituye.
¿Tienes un espacio que renovar?
Cuéntanos el espacio, las superficies implicadas y el objetivo del proyecto. Valoraremos si IconicWall puede formar parte de la solución.
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